ACTUALIDAD BUJINKAN

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EL TIEMPO

(Prólogo al “Keii & Nihon Matsuri” – Junio 2016)

 

Por: Fco. Javier Regueiro

(Instructor Okuden – Honbu Dojo Asociación BCD)

 

El tiempo, una realidad subjetiva, una trampa que nos tiende nuestra mente.

Cuando pienso en estos últimos treinta años no los siento como una secuencia lineal de sucesos, sino más bien como una amalgama de sensaciones; de emociones sin orden cronológico; sin prioridades, con la duración de un soplo. Las experiencias más antiguas se funden con las más recientes en un todo atemporal. Quizás sea esto lo que hace que estas sensaciones sean tan poderosas, tan vívidas, como cuando un olor, o unas notas musicales nos hacen revivir una experiencia pasada, como una suerte de máquina del tiempo que te transporta durante unos segundos a aquel momento de tu vida. Así es como me siento cuando echo la vista atrás, y estoy seguro que no soy el único.

De la misma manera recuerdo a todas las personas que se han cruzado en mi camino durante estos años, algunas están todavía aquí, otras, por diferentes motivos no siguen con nosotros, pero todas me han influido de alguna manera; todas me han enseñado algo, por ello todas ocupan un lugar en mi corazón. Digo esto intentando apartar de mí, y no siempre consiguiéndolo, una sensiblera nostalgia o un rencor absurdo, dándome cuenta que toda experiencia nos enseña algo, no existen experiencias negativas o positivas, solo experiencias, lo que hacemos con ellas es lo que determina su positividad o negatividad. Igualmente no es malo recordar, pero sí vivir en el pasado, no es malo beber de la tradición, pero si anclarse a ella, la tradición son las experiencias vividas por otros individuos a lo largo de los siglos, sería estúpido ignorarlas, pero sería igualmente estúpido que las experiencias de otros no nos dejaran vivir las nuestras propias. Esta es la base de la tradición, utilizar las experiencias pasadas de otras generaciones para evolucionar, pero no hay evolución sin base en la que sustentarse.

Aquellos que estáis aquí hoy, y cuya experiencia dentro de la Asociación se limita a unos pocos años, también formáis parte de esa tradición, lo que es más estáis ayudando a construirla porque vosotros en un futuro seréis esa tradición. Futuro, pasado, presente, realmente no existen fronteras entre ellos, por eso es posible poder sentirse tan cerca de tu compañero de entrenamiento como de un guerrero del siglo XII, si cerráis los ojos por un instante y apartáis a un lado vuestra mente racional y lógica, y os dejáis llevar por vuestro instinto podréis sentirlos como un todo, como parte de un continuo que no tiene principio ni final.

Los grandes genios a través de la historia han sido personas que han logrado trascender a su época, gracias a su imaginación y creatividad han logrado traer un trocito del futuro al presente con sus descubrimientos. Por eso los sueños son importantes, ellos nos hacen ir más allá de las restricciones impuestas por nuestra mente racional, nos ayudan a trascender la educación convencional impuesta por una sociedad limitada por su propia ignorancia y crear algo que va más allá de nuestras limitaciones.

Esta Asociación surgió hace treinta años fruto de uno de esos sueños, un sueño por retomar algunos de esos valores que hoy han pasado a un segundo plano, valores como: el esfuerzo personal, la auto- disciplina, el auto-conocimiento, unos valores que en definitiva van encaminados a esa lucha personal contra nuestras propias limitaciones, contra nosotros mismos, con la intención de lograr esa armonía que muchas veces nos falta en nuestras vidas. La sociedad actual nos invita a buscar la felicidad en las cosas externas, constantemente nos ofrece objetos, bienes que nos prometen esa felicidad, cuando en realidad el ser feliz o no es un estado de ánimo que parte del interior, por eso el auto-conocimiento es la base para conquistarla.

Gracias al sueño de una persona estamos hoy aquí, el sueño de alguien que no se resignó a lo que la sociedad le ofrecía, incluso lo que las artes marciales de nuestra época le ofrecían, que le pusiera en contacto con esa tradición atemporal que tiene que ver con la esencia misma del ser humano. Esa búsqueda que el ser humano emprendió cientos de miles de años atrás intentando entender su entorno y a través de él a sí mismo y su papel en el universo, utilizando las artes marciales como un vehículo con el que aunar todas esas energías que nos ayudan a ponernos en contacto con nuestro yo interior, ese yo que permanece inalterable tanto en la vida como en la muerte y después de ella. Gracias a ese sueño, repito estamos hoy aquí  para celebrar el 30 aniversario de la Asociación, pero sobre todo para homenajear a la persona que ha hecho esto posible gracias a su dedicación incansable, su ansia de conocimiento y su voluntad de compartirlo. Sirva este día como nuestro homenaje y agradecimiento a Victor, que ha sabido transmitirnos ese gusto por aprender y por superar esas limitaciones que nos ponemos a nosotros mismos.

¡Gracias de corazón Victor!

Ninpo Ikkan

También me gustaría mencionar a dos personas que también dejaron su marca en los comienzos de esta Asociación: Piñi y Ruy San.

Fco. Javier Regueiro.

BANPEN FUGYO

(100 mil cambios, ninguna sorpresa)

 

Por Francisco Javier Regueiro

Instructor Okuden Bujinkan C. Dojo

 

(Prólogo al Keii – Nihon Matsuri 2015)

Pensando en este último año e intentando buscar las palabras que pudieran describir todos los avatares que nos han acontecido, me venía una y otra vez la misma frase a la cabeza «Banpen Fugyo». Este concepto, bien conocido por la mayoría de nosotros, toma vida, como la mayoría de las ideas, cuando no queda más remedio que ponerlas en práctica. Realmente solo podemos estar seguros de lo que somos capaces de llevar a cabo cuando la situación nos obliga a ello. Este año convulso en el que nos hemos visto obligados a cambiar de Dojo, en el que algunas personas han decidido tomar otro camino, nos puede servir de reflexión y al mismo tiempo de orgullo. Podemos sentirnos orgullosos de cómo esta pequeña asociación ha sido capaz de reaccionar ante los imprevistos, los obstáculos que nos pone la vida, demostrándonos una vez más que la unión hace la fuerza, y que si seguimos juntos en esta aventura es por algo más que el simple ejercicio físico o la mera necesidad de aprender a defendernos, que detrás de esa incesante repetición de las técnicas existe una meta más elevada. Es esa lucha interna y solitaria de cada uno de nosotros por enfrentarnos a nuestras debilidades, miedos y defectos es la que realmente forja un carácter de superación y de indiferencia ante la adversidad, ese «Estar» con mayúsculas impasible ante el destino, ese simplemente «Ser» que lo define todo.

Creo que el haber logrado esta nimiedad para algunos, es un pequeño tributo a aquello que nos ha inculcado esa persona que un buen día empezó este pequeño sueño marcial, y que con su ejemplo diario de lucha y superación nos ha traído hasta aquí.

Pero prefiero dejar a los antiguos maestros, a la sabiduría de siglos de tradición marcial que expresen mejor que yo lo que e intentado expresar en estas líneas:

«Por críticas que sean la situación y las circunstancias en que os encontréis, no desesperéis de nada, en las ocasiones donde hay que temerlo todo, es donde no hay que temer nada; cuando uno está rodeado de todos los peligros no hay que temer ninguno; cuando no se tiene recurso, hay que contar con todos; y cuando se es sorprendido por el enemigo, es donde hay que sorprender al enemigo»

SUN ZI

Cierto día primaveral, tres peregrinos viajaban por un camino cuando de pronto vieron a un anciano sentado sobre una roca cerca del camino. El anciano permanecía inmóvil, soportando el sol y con la vista perdida en la lejanía. Esto causó curiosidad en los tres peregrinos.

-¡Pobre hombre!- dijo uno de ellos- seguramente se habrá perdido y estará esperando a que sus familiares lo encuentren y lo lleven de nuevo a su casa.

– No- dijo otro-, yo más bien creo que está esperando ver pasar el entierro de algún familiar, y aguarda ahí solo para no ser turbado por nadie en su profunda tristeza.

– No puede ser nada de eso- dijo el tercero-, yo diría que puesto que ya es muy viejo y debe tener los huesos helados, se ha sentado ahí para calentarse al sol.

Los tres se enzarzaron en una acalorada discusión sobre los motivos que tenía el anciano para estar allí, hasta que al final decidieron preguntarle tales motivos al anciano. Tras acercarse, cada uno de los peregrinos expuso su teoría al anciano sobre su presencia allí. El anciano sin embargo, negó todas las teorías moviendo la cabeza y diciendo:

– No,no,no.

Visiblemente intrigados, los tres peregrinos le preguntaron:

-¿entonces cual es el motivo?

– Ninguno- replicó el anciano

Asombrados con tal respuesta, volvieron a preguntar:

-Pero entonces…….¿ Qué haces aquí?

– Simplemente eso- contestó el anciano-, estoy aquí.

 

«Cualquier lugar puede ser un Dojo»

GICHIN FUNAKOSHI

Deja pasar el rio de los eventos y aférrate al instante presente.

TAKEUCHI SENSEI

El conocimiento de la armonía pasa a través de la experiencia del conflicto.

MITSUJI SAOTOME

 

 

2015  羊年  HITSUJI DOSHI (AÑO DE LA OVEJA)

oveja HITSUJI

Este signo In (Yin), poco comprendido habitualmente, es un símbolo de  paz y de armonía, que expresa siempre un compromiso en favor de la bondad, la convivencia y la tranquilidad. Es igualmente una expresión del Arte en cualquiera de sus manifestaciones. Por tanto, este es un año especial para los Gaka (画家 artistas) quienes encontrarán el medio adecuado para expresar su inspiración.

Nos muestra sin embargo una energía caracterizada por ser muy influenciable. La oveja (羊Hitsuji en japonés) precisa ahora alejarse de todo lo que le influye negativamente en su entorno, para lograr la renovación que necesita, aprendiendo de sus propios errores. Requiere por tanto el componente del esfuerzo personal para lograr prosperar, y alcanzar metas que estaban aún pendientes de lograr. Es un año difícil por este esfuerzo para la transformación de nuestro estado de ánimo.

El 2015 será bueno para buscar el consejo que  más necesitamos, de quienes confiamos, pero al final seremos nosotros mismos los que realmente tendremos que luchar para conseguir cada propósito a cualquier nivel.

Es por ello que será necesario centrarse en aquéllas personas ó cosas que realmente merecen la pena, para focalizar todo nuestro esfuerzo en ellas. En esta tarea hay que saber aprovechar todo el impulso que nos ayude a avanzar en la dirección correcta. La energía de este año es propicia para curar heridas del pasado, y renovarse a la vez que caminamos en la búsqueda de nuestra felicidad del futuro.

La armonía y la creatividad tienen ahora su tiempo. Es sin duda el momento para enmendar errores, retomar promesas rotas e intentar la reconciliación. El signo de la oveja es dado a ayudar a los demás en todo lo que puede. Su ilusión es hacer felices a los demás. Su especial sensibilidad a veces puede hacerle frágil ante las dificultades. Este año habrá que estar especialmente atentos a saborear las pequeñas alegrías, capaces de compensar las grandes dificultades de nuestras vidas.

Podemos avanzar que este seguirá siendo un buen año para el Bushi y su capacidad para luchar contra las adversidades…

 

Como preludio al comienzo del Nuevo Año, Hatsumi sensei, fiel a su costumbre de transmitirnos un mensaje especial coincidiendo con su cumpleaños, el pasado 2 de Diciembre comentaba que el Budo Bujinkan debe asimilarse como un legado de paz y armonía, pero manteniéndonos siempre atentos al mal y la inestabilidad que continuamente giran a nuestro alrededor, aprendiendo a afrontarlos y a sobrevivir a sus efectos negativos.

El Nin Jutsu hace ya siglos que dejó de ser el arte marcial de los que luchan en la sombra, para convertirse en el Budo del guerrero espiritual (武神 Bujin ó Bushin). Es por lo tanto el Bugei para desarrollar los valores más profundos del ser humano, y no solo en Japón, sino en cualquier lugar del mundo, con el objetivo de garantizar un espacio de armonía para el futuro. Esta es la responsabilidad que Sensei delega ahora en nosotros. Su ciclo de 42 años transmitiendo las enseñanzas de su maestro Takamatsu ha pasado… ahora ya solo puede mostrarnos Kami Waza (ネ申技 técnicas celestiales) muy por encima de las consideraciones físicas o técnicas. Este será el espíritu que llenará el espacio del Nuevo Honbu Dojo en Japón, que será inaugurado a finales del próximo mes de Febrero (…parece como una alegoría al reciente traslado de nuestro Honbu Dojo en Valladolid).

El tema para este año 2015 seguirá siendo:

Shingin Budo ó Shin in Budo  神韻武導  “el Budo guiado por la divinidad”.

No obstante, Hatsumi sensei ha tratado algunos otros temas de interés en estos últimos días, como el que hace referencia a: Tsuchibokori 土埃 (nube de polvo)  y  Chushin 中心  (centro, corazón, eje o núcleo). 

Durante un combate, debemos ser percibidos como una nube de polvo (Tsuchibokori), inofensiva y a la vez imposible de abarcarse o controlarse. Es como el Metsubushi capaz de esconder nuestras acciones, a la vez que ciega al adversario. Al movernos, debemos hacerlo en todas las direcciones y sin una forma definida o preconcebida, tratando de envolver de manera eficaz a nuestro oponente, que en ningún momento será consciente de ello. Sus acciones deben perderse en el vacío sin forma de esa nube.

A la vez, controlamos sus ataques, manteniendo un eje de giro permanente (Chushin) en medio de sus movimientos, capaz de desarrollar velocidad y potencia a cada momento en medio del espacio de combate (Kukan 空間). No hay tensión en una nube de polvo… todo ocurre de manera relajada y eficaz, como movido por el viento.

 Feliz Año Nuevo ¡¡¡

明けましておめでとうございます ¡¡¡。

(Akemashite omedetou gozaimasu).

 Un abrazo para todos

Victor

¡¡¡ Nipo Ikkan Magokoro ni Masare ¡¡¡

DENSHO

victor web 

© Jose Manuel Collado (Bujinkan Dojo Shihan)

(Prohibida su reproducción total o parcial)

 Con la perspectiva que ofrece el paso del tiempo, quizás acertamos a encontrar la distancia adecuada para evaluar cada acontecimiento en su justa medida, incluso logramos aplicar la siempre difícil objetividad y seriedad que se espera de alguien que pertenece a la vía del Budo (武道) tradicional japonés.

Para los que antaño practicábamos artes marciales “novedosas” en aquella época, como el: Judo, Karate, Okinawa Kobudo, Aikido o Kendo, era inimaginable el poder disponer de referencias documentales, con la suficiente antigüedad, como para servir de apoyo académico a nuestras prácticas en el Dojo (道場). No quedaba otra, que aferrarse a los pocos textos modernos que esporádicamente llegaban desde Japón, en el idioma que fuera (normalmente inglés o francés). Cada libro abría un nuevo horizonte dentro de la vía que habíamos elegido, aclarando detalles que desconocíamos, o simplemente complementando las enseñanzas de nuestros instructores de entonces. Esta formación adicional marcaba claramente la diferencia entre el hecho simple de entrenar, y el otro más ambicioso, de intentar comprender realmente el significado de cada técnica practicada. Para algunos de nosotros siempre fue esencial ese trabajo de investigación, una inquietud que, comenzando en la niñez, ha permanecido a lo largo de muchos años, permitiendo llenar un importante espacio en nuestro interior… así como en las, a veces ya muy limitadas, estanterías de nuestro hogar.

El paso por aquellos Budo modernos en los que todo aparecía simplificado, estructurado, e incluso a veces bastante limitado, permitía experimentar una cierta tranquilidad, derivada de esa visión acotada del alcance de cada escuela. Personalmente tuve que dedicar más de quince años de prácticas estrictamente regladas, antes de lograr encontrar un “nuevo” Budo en el que todo parecía maravillosamente liberado de aquéllas limitaciones.

Efectivamente, esta es la sensación que se experimenta al abordar por primera vez el estudio del Nin Jutsu (忍術). Todo en él parece acomodarse a nuestras posibilidades, e incluso a las libertades y preferencias personales. Tardé un cierto tiempo en darme cuenta de que esa liberación (absolutamente real) conllevaba a la par una gran responsabilidad.

Hatsumi Masaaki sensei (初見良昭) siempre sugiere liberar tus acciones, tus emociones, tu pensamiento… pero todo ello trabajando a la vez duramente, para tratar de conservar viva una tradición con muchos siglos de antigüedad, perfectamente definida y estructurada, esa que corresponde a las nueve escuelas de Budo Japonés, de las cuales él es Soke 宗家 (Tradición marcial antigua: Kobudo 古武道 ó Kobujutsu 古武術).

Indudablemente cualquier estudiante novel se muestra feliz cuando se le explica que en el Budo Bujinkan (武神館), la técnica se expresa a través de la personalidad de cada ser humano, incluso es manifestada teniendo en cuenta nuestro estado de ánimo a cada momento (energías del Go Dai 五大).

Pero posiblemente no se conserva ese mismo optimismo, cuando se nos hace reflexionar acerca de la responsabilidad que supone abordar de manera seria y profunda este Budo, cuyos orígenes están anclados en el Japón medieval.

Después de treinta años en Bujinkan Dojo, reconozco que mis primeros pasos en la enseñanza del Nin Jutsu estuvieron marcados por esa inquietud constante de no saber si estaba transmitiendo la técnica adecuada, o simplemente una adaptación particular de mi primer maestro occidental. En los años ochenta, todos los pioneros europeos de este Budo, estábamos afectados por esta especie de curioso estigma. Cualquier paso adelante se asumía como un riesgo capaz de mermar la confianza en nuestra propia capacidad, o con el temor de mostrarnos ante los otros como un fraude, asociado a lo que por entonces era conocido con el degradante nombre de “ninja boom”.

No puedo por menos que sonreír al apreciar el evidente contraste que existe con la situación actual (quizás “idílica”) en la que los documentos de transmisión han sido ya suficientemente difundidos. Ahora esos antiguos escritos japoneses han sido traducidos incluso al castellano, con tal libertad de acceso a ellos que hasta algunos “eruditos” se permiten el lujo de cuestionar ciertas traducciones, denunciando interpretaciones indebidas (interesadas?) de algún Kanji, y su posible influencia (nulidad?) sobre el resto del documento afectado. Este parece ser el momento estelar de los “traductores/intérpretes” (todos ellos al parecer “infalibles”) de los Densho Bujinkan y de las palabras de Hatsumi sensei… En resumen, hemos pasado de una desinformación casi absoluta, al exceso de información, en muchos casos distorsionada e interesada. Sinceramente no sabría definir qué época ha sido mejor… pero me quedo sin lugar a dudas, con el romanticismo y la entrega sincera de aquéllos comienzos.

Hatsumi sensei ha ido eligiendo a cada momento el nivel adecuado de información a comunicar, dentro de su proceso de transmisión. Ajustada y precisa en los inicios, desbordante y con diferentes soportes en la actualidad. Ahora todos pueden acceder a las enseñanzas de nuestro Soke, bien sea en persona, o a través de los ya numerosos vídeos y libros por él editados.

Pero la realidad para los que hoy practicamos Bujinkan Budo, sigue siendo la misma, siempre basada en esa necesidad de abordar con seriedad, el entrenamiento cotidiano en el Dojo, practicando las nueve antiguas escuelas que componen nuestro extenso programa académico, aun a sabiendas de que tres de ellas, todavía hoy, se muestran de forma bastante reducida:

  • GYOKKO RYU             (Kosshi Jutsu – Fundador: Tozawa Hakuunsai – Siglo XII)
  • KOTO RYU (Koppo Jutsu – Fundador: Chan Buso – Siglo XVI)
  • KUKISHINDEN RYU             (Happo Biken – Fundador: Izumo Koshiro Yoshiteru – Siglo XII)
  • SHINDEN FUDO RYU            (Daken Tai Jutsu – Fundador: Izumo Kanja Yoshiteru – Siglo XII)
  • TAKAGI YOSHIN RYU             (Jutai Jutsu – Fundador: Takagi Oriemon Shigenobu – Siglo XVII)
  • TOGAKURE RYU (Ninpo – Fundador: Daisuke Nishina – Siglo XII)
  • GIKAN RYU (Koppo Jutsu – Fundador: Uryu Hangan Gikanbo – Siglo XVI)
  • GYOKUSHIN RYU (Ninpo – Fundador: Sasaki Goeman Teruyoshi – Siglo XVI)
  • KUMOGAKURE RYU             (Ninpo – Fundador: Heinaizaemon Ienaga Iga – Siglo XVI)

El fundamento que respalda todo el desarrollo de nuestro conocimiento en el Budo Bujinkan, está constituido por el propio Hatsumi sensei, la persona que ha heredado las diferentes transmisiones de estas nueve escuelas, directamente de las manos de O-sensei Takamatsu. Como consecuencia de ello, su interpretación de los antiguos escritos es sin lugar a dudas la única totalmente válida a todos los efectos, y la que debería servirnos de guía esencial para nuestro aprendizaje y el de nuestros alumnos.

¿Pero dónde se encuentra realmente documentada la transmisión de las antiguas escuelas de Bugei?

Existe un término que en japonés define este tipo de escritos, denominados Densho (伝承) y cuyo significado sería: transmisión, información escrita ó tradición. Estos textos se escribían en un rollo de papel denominado Makimono (巻物), que se lee en horizontal (a diferencia del Kakemono que está escrito en vertical). En el Makimono se describen los Kata (型 forma) y las observaciones secretas de una escuela, correspondientes a un determinado pergamino, denominado Torimaki (虎の巻 Tora no Maki: pergamino del tigre, por enrollarse en la forma en que lo hace la cola de este felino).

En ocasiones el Densho se identifica con el Mokuroku (目録), es decir el catálogo de técnicas de un estilo o escuela correspondientes a un determinado nivel. En otros casos, este último era solo una parte del Densho.

El Densho se transmitía directamente, desde el maestro a sus alumnos. Era costumbre incluir en ellos el linaje de los antiguos maestros de ese estilo, con objeto de establecer si ellos pertenecían a la corriente principal de esa escuela, o bien a ramas derivadas de ella (Baikei). Este documento mostraba el sello (判子 Hanko) de los diferentes herederos (宗家 Soke ó 家元 Iemoto) de esa tradición. Antiguamente los diferentes niveles de aprendizaje en una escuela tradicional de Bugei, se dividían en:

Shoden 初伝: transmisión inicial.

Chuden 中伝: transmisión intermedia

Okuden 奥伝: transmisión avanzada (conocido también como Hoben – prácticas especiales, u Okugi – Métodos Ocultos)

Dentro de sistema de graduación se podían contemplar también otros niveles, tales como:

Hiden 秘伝: enseñanza oculta o interna.

Kuden 口伝: transmisión verbal (no escrita)

En cada uno de los Torimaki se encontraban descritos los Waza (技 técnicas), con sus principios esenciales (骨 Kotsu) y las prácticas de acondicionamiento (稽古 Keiko). No era frecuente encontrar más de 20 técnicas (normalmente entre 12 y 16) en cada nivel. Shoden, Chuden, Okuden eran igualmente los niveles de graduación que recibían los alumnos al ir superando cada etapa del programa. Estos constituían el único referente del estatus relativo entre los alumnos de un mismo Dojo, en la época en la que aún no se habían establecido los modernos grados Kyu y Dan. Estos documentos de referencia podían modificar la denominación de los capítulos indicados, en función de cada escuela, identificándose entonces como:

Jo Ryaku no Maki: pergamino alto

Chu Ryaku no Maki: pergamino medio

Ge Ryaku no Maki: pergamino bajo

Este es el caso por ejemplo de la escuela Gyokko Ryu. Incluso es posible correlacionar estos niveles con otras denominaciones procedentes del Taoísmo chino:

Ten no Maki: pergamino del cielo

Chi no Maki: pergamino de la tierra

Jin no Maki: pergamino del hombre

En algunas escuelas de la tradición Bujinkan, como Takagi Yoshin Ryu, pueden encontrarse apreciaciones complementarias:

Omote 表: estudio externo.

Ura 裏: estudio interno.

Así por ejemplo “Shoden Ura”, vendría a definir algo así como la transmisión (interna) que se esconde “detrás de la enseñanza inicial”, conocida como: “Shoden Omote” (externa).

Antiguamente era costumbre, que el maestro (先生 Sensei) entregara una copia de cada Torimaki al alumno, cuando éste lograba superar el nivel correspondiente. Y en el momento en que un alumno alcanzaba el desarrollo más avanzado de una escuela, recibía por su maestro el certificado de Menkyo Kaiden (免許皆伝) ó Menkyo Shin Gi Tai (免許心技体).

Nuestro Soke ha transmitido sus conocimientos a lo largo de las últimas décadas usando diferentes soportes, desde los textos, a los medios audiovisuales. Durante este tiempo unos más que otros, hemos sido especialmente sensibles a esa manera en la que nos ha ido llegando la transmisión de sus Kobudo Ryu Ha (古武道流派). Siempre nos parecía insuficiente ese legado… que por otro lado, lograba el maravilloso efecto de hacernos trabajar con mucha mayor intensidad sobre las bases que se difundieron en el inicio. El Kihon Happo ó el San Shin no Kata, nos ayudaron a crecer como Bushi en un camino nuevo y repleto de retos. Luego fue la difusión de su texto: “Togakure Ryu Ninpo Tai Jutsu” (Ten Chi Jin Ryaku no Maki) la que permitió mostrar, de manera esquemática, esa tremenda amplitud que se esconde detrás del conjunto de las nueve escuelas. Paulatinamente, con los años, Hatsui sensei nos fue haciendo llegar las enseñanzas particulares de los Densho correspondientes a sus diferentes Ryu (Koto 虎倒, Gyokko 玉虎, Takagi Yoshin 高木揚心, Shinden Fudo 神伝不動, Kukishinden 九鬼神伝…) y en el centro de todas ellas, como eje de referencia: Togakure Ryu 戸隠流.

En estos cinco últimos años una avalancha de textos escritos por Hatsumi sensei, nos han ido mostrando con detalle esa magia escondida en el interior de cada uno de los Kata, la esencia de cada movimiento. En uno de estos recientes escritos, incluso ha integrado los mismos Densho que en los inicios, pero esta vez recopilados en un solo texto, traducido ya al castellano. Ahora nada parece faltar… quizás solamente el hecho simple de tener la oportunidad de corresponder a la generosidad del Soke, mostrando el compromiso de nuestro esfuerzo diario en el Dojo. La transmisión en detalle es ahora una responsabilidad exclusiva de los que enseñamos en el Dojo… de nadie más. Y así hay que asumirla.

Hatsumi sensei ha logrado transmitir su Budo de una manera inteligente, combinando sabiamente las antiguas costumbres y la modernidad. Es preciso recordar que la tradición japonesa contemplaba al menos dos formas de legar los conocimientos secretos de un Ryu (流 escuela). Unas veces, las técnicas se transmitían en su totalidad a un heredero familiar (Shoden Isshi), y en otros casos esos secretos se entregaban a una persona ajena a la familia (Ichinin Yuiju). Sabemos que Hatsumi sensei recibió su legado bajo esta última circunstancia, y ese espíritu quizás ha guiado su intuición a la hora de otorgar sus propios Menkyo Kaiden. Sensei siempre habla de la universalidad de su Arte Marcial, y de su deseo personal de convertirlo en un lenguaje común, capaz de unir en armonía, personas de muy diferentes culturas e ideologías. Y sinceramente creo que ha conseguido su objetivo.

Con esfuerzo, grandes dosis de perseverancia, y siguiendo sus pasos durante muchos años, hemos logrado descubrir el Nin Jutsu en lo más cotidiano de nuestras vidas. No puede haber mayor eficacia en la transmisión de una tradición, que la de hacer de lo más sublime y elevado, una senda que guíe nuestros pasos a cada momento. Ese es el verdadero significado del Hiden (秘伝: enseñanza oculta o interna).

NOGUCHI y NAGATO: DOS DAI SHIHAN EN LA BUJINKAN DOJO

 Los Shihanes Nagato y Noguchi han recibido de la mano del Sôke Masaaki Hatsumi

el título de Dai Shihan (Gran Shihan).  Actualmente son las dos únicas personas en la Bujinkan que poseen este título.

Nuestra más sincera enhorabuena ¡¡¡

Dai Shihan

 

 

LOS SHIHAN JAPONESES

© Jose Manuel Collado

Grupo con Takamatsu

Cuando esos momentos bajos parecen poner en duda tu capacidad para continuar, tan solo el recuerdo de quien ha apoyado constantemente tu labor cotiadiana, permite retomar el ánimo necesario para afrontar cada nuevo reto en el Dojo. La imagen de Hatsumi sensei, así como la de otros que desaparecieron en el tiempo, y que fueron el soporte imprescindible en años muy difíciles, se muestran ahora capaces de transmitir en la distancia ese espíritu especial, la energía del Bushin.

Solemos hablar de Hatsumi y de su gran labor divulgadora del Nin Jutsu, pero a veces olvidamos que su eficaz tarea, ha necesitado de unos elementos de transmisión adecuados: sus alumnos japoneses más antiguos (Uchi Deshi). Son ellos los que han permitido el desarrollo del Budo Bujinkan tal como lo conocemos ahora. Su constante apoyo a Sensei, y a todos nosotros, ha logrado materializar un legado de esta Tradición de siglos.

Nadie conoce el destino de la Bujinkan, acertadamente dirigida en estos momentos por el actual Soke. Es difícil predecir el futuro de una comunidad tan enorme de alumnos. Sería deseable que el nuevo Soke lograra mantener la misma unión que ahora disfrutamos. Personalmente me considero afortunado por haber vivido este sentimiento de globalidad, de la mano de Hatsumi sensei. Sinceramente, ya no me inquieta lo que el futuro pueda depararnos. Las responsabilidades están delegadas. En palabras de Sensei, “se ha llegado a la mayoría de edad”. Esta es la razón por la que prefiero mantener en mi mente la imagen actual de nuestro Budo y de quienes nos han ayudado a conservar hasta ahora esta unidad de miras: los Shihan japoneses.  

Sinceramente, en los inicios de mi práctica, siempre estuve convencido de que el título de “Shihan” quedaría reservado para estos instructores japoneses que se entregaban totalmente a una tarea menos reconocida, sirviendo como recurso esencial para el gigantesco proyecto que Hatsumi sensei acometió hace ya muchos años. Decididamente supuso una gran sorpresa ver cómo ese reconocimiento nos llegó luego a otros Shidoshi occidentales.

El término Shihan en el Budo no es realmente un grado, sino un título que reconoce el liderazgo de una persona en un determinado arte. Ambas cosas: grado y liderazgo, no se presentan necesariamente unidas en un mismo individuo. Conocer a la perfección una técnica, no significa poder transmitirla, aunando esfuerzos y canalizando a la vez las acciones de otros, para lograr un objetivo común. Dado que esa dirección única suele venir impuesta por alguien superior, el liderazgo siempre supone también un elevado grado de servicio, al igual que el antiguo término “Samurai” (Saburau) se traduce como: “el que sirve”. Es así que la palabra Shihan en Japón asume un sentido de: “modelo o guía”, es decir, aquél que recibe una enseñanza y la pone al servicio de otros, actuando él mismo como referencia integral (no solo técnica). El mundo relacionado con el Budo Tradicional, siempre ha asumido como evidentes, las cualidades de sinceridad, humildad e integridad, asociadas a la figura de un Shihan. Todas ellas difícilmente pueden corresponderse con un grado expresado numéricamente. De un Shihan se espera un desarrollo global, centrado en el corazón, capaz de transmitir todas las virtudes (武徳 Butoku) y los valores (価値観 Kachikan) de un Arte Marcial.

Algo que yo particularmente valoro de manera especial, es esa capacidad de un alumno (de cualquier grado) para seguir siempre ahí, perseverante, a lo largo de los años… casi sin esperar nada a cambio. Algunos de los actuales Shihan japoneses llevan entrenando con Hatsumi sensei muchos años, y sin embargo una buena parte de ellos permanecen voluntariamente en un segundo plano, alejados de la notoriedad. Su esfuerzo y entrega son silenciosos y verdaderamente encomiables. Algunos otros afortunados son más conocidos, en muchos casos por haber participado también en los rodajes de los vídeos difundidos por Sensei.

Este artículo no pretende elaborar una relación exhaustiva de los Shihan japoneses. Si acaso acercar la imagen de algunos de ellos, a las personas que no han podido viajar a Japón para conocerlos en los entrenamientos del Honbu Dojo, que es donde realmente actúan en su papel de líderes indiscutibles del futuro de la Bujinkan. Los Shihan occidentales deberíamos tomar ejemplo de su buen hacer, y simplemente: aprender…

Es inevitable que en este breve repaso primen mis propias vivencias, sobre esa objetividad que todos desearían encontrar en un artículo de este tipo. Lamentablemente los Shihan (siempre los japoneses) marcaron mi trayectoria de principiante de una manera muy particular. Mi gran motivación personal (siempre Hatsumi sensei) se ha visto a menudo impulsada por el ejemplo de algunos de ellos.

Este artículo es un pequeño homenaje hacia ellos, por su difícil tarea al frente de la Bujinkan, y por las decisiones que seguramente deban tomar en el futuro

 Oguri

KOICHI OGURI: Mi recuerdo más emotivo, y también el primero que acude siempre a mi mente, me acerca a una persona sencilla y entrañable, que sin lugar a dudas, infundió en mí, un espíritu especial (suelo resumirlo siempre en nuestro Kanji más identificativo: Nin). Se trata de Oguri sensei. Aún soy capaz de imaginarlo, siempre rezagado, en un segundo plano, en medio del campo, en aquél primer Tai Kai en España. Siempre me maravilló su sencillez, su eficacia de movimientos, la gran devoción que él mostraba hacia Sensei. La humildad y su Ninpo Tai Jutsu eran dos señas identificativas de este gran instructor, al que siempre recordaré. Fue mi Senpai de entonces, aunque ese término se haya deformado un tanto en nuestro lenguaje occidentalizado. Senpai es alguien que te enseña, capaz de guiarte, motivarte y apoyarte cuando las cosas no van tan bien. El hizo todo aquello casi sin darlo importancia. Después de muchos años, nunca olvidaré cuando, en uno de mis viajes a Japón, al entrar en el Bujinden ví a un instructor mayor, muy delgado y con el pelo totalmente blanco… no era capaz identificarlo. Cuando me acerqué, me quedé perplejo al comprobar que era Oguri sensei ¡¡¡ Había envejecido en muy poco tiempo. En aquél entonces estaba luchando con un cáncer terminal… Era verano. A los pocos meses, en Enero, moría Koichi Oguri. Es quizás esta circunstancia la que lo ha colocado definitivamente en el  nivel más alto de mi respeto hacia un instructor. Su Nin Jutsu contenía el verdadero espíritu transmitido por Hatsumi sensei. Oguri fue uno de sus alumnos de siempre, que además tuvo la oportunidad de entrenar también con Takamatsu O-sensei.

 Ishizuka

TETSUJI ISHIZUKA: Volviendo a aquellos primeros Tai Kai, surge otra imagen que llena mis recuerdos. Es la de Ishizuka Tetsuji sensei (Techan, como cariñosamente le llamaba Sensei). Su Tai Jutsu fuerte y compacto (al estilo de los que hoy “más se valoran”) contrastaba con la fluidez y habilidad de Oguri sensei. Uno era el complemento ideal del otro. Juntos eran capaces de ofrecer una clase magistral de Nin Jutsu a cada momento. Comenzó a entrenar con Hatsumi sensei en los años 60, y también tuvo el privilegio de conocer a Takamatsu O-sensei. Ishizuka formaba parte de la brigada de bomberos del pueblo de Noda (Chiba Ken) donde vivía Sensei. Actualmente se le identifica como una de las personas que mayor conocimiento ha adquirido de la escuela Togakure, a través de las enseñanzas de Sensei. Ishizuka suele decir que el Nin Jutsu parece una pequeña parte de nuestra existencia, pero en realidad lo impregna todo, dentro y fuera del Dojo. Como Oguri, actuaba de Senpai para todos los que empezábamos en aquél entonces. Acompañaba a Hatsumi en todos sus viajes y cursos (Tai Kai). Debo reconocer que sufrí enormemente cuando este Shihan estuvo distanciado de la Bujinkan durante una larga temporada. Quizás ahora no importen los motivos. Otros instructores occidentales de referencia, habían actuado de la misma manera (Stephen Hayes es un ejemplo). Pero esa circunstancia seguramente le privó de estar entre los Shihan más considerados por Sensei en la actualidad. Hoy en día se le puede ver presente en muchos de los entrenamientos de Hatsumi, y creo que todas las discrepancias han quedado ya resueltas. Esto no impide que algunos de los actuales alumnos directos de Ishizuka, se muestren bastante críticos acerca de las consideraciones de que gozan algunos de los Shihanes occidentales, y también con la propia estructura de la Bujinkan. De muchas de estas críticas, seguramente todos somos responsables, cuando no nos esforzamos más por dar una mayor seriedad y disciplina a nuestros entrenamientos en el Honbu Dojo. Este es un tema a recordar…

Ishizuka había practicado Judo, Kendo, Karate y Shorinji Kenpo. Una lesión le obligó a asistir a la consulta de Hatsumi sensei, donde le escuchó hablar por primera vez de su Nin Jutsu.  A los pocos días comenzó a entrenar en su Dojo, y con el tiempo llegó a convertirse en la mano derecha del Soke. Este instructor suele decir que se necesitan al menos 40 años de práctica continuada para dominar las técnicas de Ninpo. “Sin una experiencia perseverante, no se adquiere conocimiento, y sin ésto tampoco se alcanza el despertar. La edad siempre ayuda a madurar”.

Noguchi 

YUKYO NOGUCHI: Una experiencia siempre agradable al llegar al Honbu Dojo en Japón, es poder encontrar a Noguchi sensei. Es la imagen más emblemática de la Bujinkan actual. Sufrido, amable, educado y tremendamente eficaz ¡¡¡ Lo considero un fiel exponente del espíritu que Hatsumi sensei ha pretendido legar para su Bujinkan Dojo. Es difícil encontrar a un miembro de Bujinkan que no sienta un sincero aprecio y respeto por Yukio Noguchi. Ha alcanzado todos los posibles desarrollos de nuestra Tradición: técnica, eficacia, espíritu firme y cortés a la vez. Sus elementos primordiales son la posición, fluidez de movimientos, control del balance del oponente, facilidad para la transmisión y una gran capacidad para mostrar variaciones de las técnicas (Henka). La armonía que muestra en sus movimientos sin duda se ha visto  influida, por su dilatada experiencia en la danza tradicional japonesa. Inició su trayectoria en el Budo a la edad de 30 años. Su primer contacto con Hatsumi sensei fue a causa de una lesión en la cadera, que Sensei resolvió en su consulta médica. Noguchi recuerda cómo a partir de ese momento se estableció una relación de sincera amistad entre ellos. Suele reconocer que ésta relación tuvo que cambiar necesariamente, cuando más tarde se convirtió en alumno suyo. Así es el concepto de respeto en la Tradición japonesa.

Recuerdo con admiración, la entereza que Noguchi sensei mostró en un momento terrible de su vida, cuando perdió a su hijo. Quizás los entrenamientos con Sensei pudieron servir para atenuar esta experiencia tan tremendamente dura.

Noguchi suele decir que lo especial en el desarrollo actual de la Bujinkan Budo, ha sido la ausencia de publicidad específica, unido a la buena labor realizada por un gran número de excelentes personas. Afirma que el Budo y la vida es una misma cosa. Recuerda sus primeros entrenamientos como una etapa extremadamente dura: “entonces Sensei nos enseñaba el Budo más tradicional de las nueve escuelas”. El no llegó a conocer a Takamatsu O-sensei. Solamente cuatro de los Shihan japoneses entrenaron con él: Seno, Oguri, Ishizuka y Manaka (actualmente no está en la Bujinkan).

 Nagato

TOSHIRO NAGATO: Quizás el Shihan que más atrae a los alumnos occidentales es Toshiro Nagato sensei. Esto es razonable si se observa su gran envergadura. Es así que su seña de identidad se ha forjado alrededor de su potencia física, que curiosamente no lo coloca necesariamente por encima de otros Shihan japoneses, a efectos de eficacia definitiva. Sin embargo, y a pesar de su corpulencia, este instructor es capaz de realizar movimientos extremadamente fluidos. Nagato sensei se inició en el Budo a la edad de 6 años, con el Judo como disciplina obligatoria en las escuelas de la época. Su trayectoria en el Judo Kodokan fue valorada por sus maestros, quienes en un momento dado, le propusieron impartir clases fuera de Japón, concretamente en una Universidad de Oregón (USA). Al poco tiempo tuvo la oportunidad de leer algunos libros americanos acerca del Nin Jutsu, y comienza a interesarse por el maestro Hatsumi, decidiendo volver de nuevo a Japón. Paralelamente inicia la práctica de Kick Boxing, llegando a competir en la liga profesional de este país. Nagato sensei suele referirse a aquella época diciendo: “Demasiado combate, malo para la salud y para mi cara… eso no era un arte marcial”… “Estaba convencido de que había llegado el momento de encontrar un verdadero maestro de artes marciales”.

Cuando comenzó a entrenar con Hatsumi sensei en Noda, comprobó la enorme versatilidad del Nin Jutsu. Sensei pronto pudo descubrir también las enormes facultades de este instructor y su espíritu de lucha. Nagato desarrolló, al igual que Hatsumi, una gran habilidad para el tratamiento de las lesiones articulares, especialidad a la que se ha dedicado durante años. Suele decir que “el Budo se encuentra en la esencia de cada cosa. Encierra los secretos de la paz y la felicidad. Es bueno para la persona y para la convivencia universal”.

 Seno

HIDEO SENO: Entre los Shihan japoneses, posiblemente uno de los menos famosos para los alumnos occidentales, sea Hideo Seno sensei, quien sin embargo lleva entrenando con Hatsumi desde que cumplió los 14 años. De carácter afable y tranquilo, su potencial estriba en la capacidad de respuesta que expresa en cada técnica, así como una gran habilidad para el Kansetsu Waza (luxaciones a las articulaciones). El Nagare es la base de sus enseñanzas y el principio que siempre está presente en el Tai Jutsu que practica. Su cuerpo delgado, no se encuentra en relación con la contundencia de sus ataques. Suele decir que “todas las artes marciales están dentro de Bujinkan Budo”. Es un instructor ejemplar, que conserva los valores de un verdadero Bushi, pero cuya humildad impide logar esa notoriedad de la que gozan otros. La tradición japonesa siempre ha ensalzado a los héroes más desfavorecidos, a aquéllos que demuestran una audacia sin igual, y mueren defendiendo sus principios, incluso soportando ser considerados proscritos ante los gobernantes de turno. Seno sensei siempre me ha recordado a unos de esos héroes silenciosos, a los que la historia termina siempre colocando en su verdadero lugar de honor.

 Someya
KENICHI SOMEYA: Me gusta considerar a Someya sensei como un “académico” del Honbu Dojo. Es un instructor de gran calidad técnica, especialmente preocupado por transmitir la Tradición de una manera responsable y documentada. Asistir a uno de sus entrenamientos en el Bujinden, ayuda sin lugar a dudas a lograr unos conocimientos detallados de los Kata, tal cual se muestran en los Torimaki originales. Es una lástima que Someya sensei no estuviera más involucrado en los inicios de la transmisión del Budo Bujinkan, como lo estuvieros otros Shihan. Posiblemente el nivel de preparación de los actuales Shidoshi occidentales , podría haber logrado una base técnica mucho más depurada.

Su preparación más específica es el Ken (Katana). Comenzó en el Budo a los 18 años practicando Ken Jutsu, pero tuvo que abandonarlo por una lesión importante en la espalda. Luego cesó la práctica hasta los 26 años. La lectura de algunos libros publicados por Hatsumi sensei y sus apariciones en la TV japonesa, animó su interés por el Nin Justu. Su abuelo, que era profesor en un colegio, le presentó a Sensei y le convenció para incorporarse a sus clases de Nin Jutsu. Así comenzó su desarrollo como Instructor. A menudo suele recordar los nervios que sufrió durante su prueba de Sakki Test, que coincidió con la de Stephen Hayes y Shiraishi sensei.

Es un especialista en Ken Jutsu e Iai de las escuelas Bujinkan Budo. Sus exhibiciones de Tameshigiri son realmente espectaculares. La planificación de sus entrenamientos comienza invariablemente por un precalentamiento basado en el Sanshin no kata o Kihon Happo, para luego pasar a estudiar los Kata concretos de cada escuela. Coincide, como todos los antiguos Shihan, que en los inicios, los entrenamientos de Hatsumi eran terriblemente duros.

 ● Hace más de 25 años, el Soke solía comenzar sus clases con una meditación corta (Meso), Junan Taiso y, a continuación, Kihon. Este Kihon se hacía en círculo trabajando en solitario, cada alumno individualmente. Por ejemplo: Keri, Tsuki, Kamae, Ukemi, Tobi, etc. Esto se alargaba durante la primera hora de clase… en la que todos acababan chorreando sudor. Con el tiempo los entrenamientos de Sensei han ido evolucionando hacia la suavidad y fluidez. Todo esto no deja de ser un buen motivo de reflexión para los practicantes actuales, algunos de los cuales pretenden comenzar su intensidad de entrenamiento en el mismo punto, en el que los ya ancianos Shihan se encuentran ahora. No es extraño que los más antiguos Senpai del Honbu Dojo consideren débiles a las nuevas generaciones de la Bujinkan. Ahora no se comprende bien el empleo de la fuerza / fluidez en las prácticas. El Henka Waza de Bujinkan es una forma de entrenamiento que solo debe emplearse cuando se domina la técnica. Hacer lo que a uno le parece, simplemente porque no se es capaz de hacer bien lo básico, no es un buen argumento para mejorar.

 

Podríamos dar por terminada aquí esta breve descriptiva de los Shihan japoneses, pero sería injusto olvidar a algunos de los más emblemáticos Senpai del Honbu Dojo. Entre otros:

 Shiraishi

ISAMU SHIRAISHI: La sonrisa más famosa del Bujinden. Es todo amabilidad y predisposición para servir de ayuda a quienes llegamos de lejos. Su Tai Jitsu es especialmente fluido, y es reclamado frecuentemente como Uke de Hatsumi sensei. Hay que pensar que los Uke occidentales no pasan de la cuarentena, y en cambio Shiraishi sensei tiene ahora 70 años¡¡¡ Su humildad nos deja siempre perplejos. Aún recuerdo cuando me saludaba como “Sensei” porque yo había llegado al 10º Dan y él era aún 9º Dan… yo no cabía en mi asombro. Debo reconocer que tengo un especial cariño a este veterano Shihan.

 Nakadai-

KEIJI NAKADAI: Es uno de los Shihan más jóvenes de la Bujinkan. Ha sido asistente personal de Sensei durante mucho tiempo. Comenzó a entrenar con él a los 19 años. Antes había practicado Kyokushinkai Karate. Desde hace muchos, años ha sido una imagen recurrente en el Honbu Dojo para quienes visitamos a Sensei periódicamente, así como un ejemplo de respeto,  disciplina y etiqueta tradicional en el Dojo.

 Furuta

FURUTA SENSEI: Es uno de esos extraños casos en los que puede mantenerse una comunicación fluida al llegar a Japón, debido a su buen conocimiento del inglés. Igualmente conoce nuestra cultura, y le gusta la tradición española. Es una persona que frecuentemente busca un Uke entre los instructores extranjeros que acuden al Bujinden. Muchos alumnos de nuestro grupo han disfrutado entrenando con él, ya que le gusta explicar con detalle los movimientos a la par que los realiza. Una buena manera de aprender al lado de un experimentado Shihan japonés.

 

 Sirva este pequeño artículo, como reconocimiento sincero a quienes han logrado consolidar sin lugar a dudas, los cimientos del actual Bujinkan Dojo. Su gran mérito ha sido simplemente estar a cada momento ahí, como soporte de todos nosotros. Su desafío futuro será garantizar una transición equilibrada para el devenir de nuestro Budo.

● Hatsumi sensei denominó “Shitenno” a los cuatro Shihan japoneses más antiguos: Oguri, Noguchi, Seno y Nagato. Cuando Oguri sensei murió, Someya ocupó su lugar. Esta denominación procede del Shogun Tokugawa Ieyasu quien nombró Shitenno a sus cuatro generales más audaces: Sakai Tadatsugu, Honda Tadakatsu, Ii Naomasa, y Sakakibara Yasumasa. El término de Shitenno es originario del Budismo Esotérico (Mikkyo), y corresponde a los denominados Cuatro Reyes Guardianes del reino celestial, que aparecen a su vez en el ritual de Kuji Kiri: Rin (Bishamon-ten), To (Jikoku-ten), Restsu (Komoku-ten) y Zen (Zochoten).

 

 Tema Bujinkan 2014

© J.M. Collado – Shihan (Febrero 2014)

神韻武導

Shin In (Shin Gin)  Bu Dou

Tema 2014 Shin In Bu Dou

Hatsumi sensei ha colgado en el Honbu Dojo de Japón un lema que puede responder a su principio para el nuevo año. No es algo realmente definitivo. El Abuelo nos tiene acostumbrados a interpretar la realidad de lo que parece más evidente, de muy diferentes maneras, nunca totalmente cerradas o completas. Existen muchas formas de traducir estos Kanji, dependiendo de la comprensión del lenguaje en sí mismo, unido al contexto existencial que siempre Sensei quiere transmitir en cada Motto (lema).

Quizás el significado más evidente, que suponemos coincide con el sentido que Hatsumi sensei pretende hacernos llegar, es:

 “La orientación (guía) espiritual (energética) del Guerrero”

 es decir la armonía y conexión del Bushi con el ritmo divino de la Naturaleza.

 神  Shin/Kami: Divinidad, espíritu-mente.

韻 In/Un/Hibiki: rima, sonido, armonía, vibración.

神韻: Shingin (Shinin): contenido/significado/elegancia de las palabras/literatura, poesía.

武 Bu/Mu/Takedakeshi: marcial, guerrero.

導 Dou/Michibiku: guiar, liderar (este 武導 Budo, se pronuncia igual que 武道 Budo: Arte Marcial)

Todo ello, unido a la evidencia, ya comentada en un artículo anterior, en el que se hacía  referencia a la conclusión de un ciclo completo de transmisión, parece sugerir el deseo de Hatsumi sensei de que se asuma la mayoría de edad de nuestra Bujinkan Budo, animando a sus grados más elevados a liderar la continuidad que el Abuelo siempre ha venido comunicando en los últimos años.

Como muchas veces comento en el Dojo, hay dos asignaturas que considero pendientes en nuestros alumnos avanzados, y que lamento profundamente. La primera hace referencia a la sensación de pertenencia que deberíamos experimentar, respecto a una Tradición de siglos, con un contenido técnico y filosófico, esencialmente histórico, que respalda una transmisión llevada a efecto a lo largo del tiempo, y que se evidencia en las escuelas de Budo que practicamos a diario y en sus Torimaki (pergaminos). Muchas veces no sabemos demostrar el orgullo de pertenecer a algo realmente grande. No podemos dejar de asumir ese linaje que, pasando por numerosos Soke (herederos de una Escuela) ha llegado hasta nosotros. Y el segundo aspecto que tampoco se suele asimilar adecuadamente por los Instructores grado Dan, es la responsabilidad que supone en primer lugar asumir con sinceridad y esfuerzo, ese vasto contenido técnico recibido, para tratar de transmitirlo luego, de la manera más adecuada posible a nuestros alumnos. A veces nos puede ese aspecto liberal de la imaginación, más que el compromiso que asumimos con cada nuevo grado.

Sin lugar a dudas lo que Hatsumi sensei transmite en ese nuevo Motto expuesto en el Bujinden, debería ser uno de los principios de referencia para nuestro trabajo en este año. Pero sinceramente dudo mucho que sea el único que el Abuelo nos va a hacer llegar en los próximos meses.

Así pues debemos estar abiertos a cualquier expectativa de mejora, que podamos introducir, no sólo en los entrenamientos en el Dojo, sino en nuestras propias vidas a nivel global.

Queda abierta, como siempre, la opción de interpretar individual y sinceramente esta nueva consigna de nuestro Soke. Sin lugar a dudas, esa perspectiva personal será la que enriquezca nuestro Nin Jutsu a nivel marcial, y, lo que es más importante, también en lo cotidiano de nuestra existencia.

Nota: Se apunta, como suele ser habitual, a un trabajo enfocado en los Jutsu relativos a algunas armas como: Rokushaku Bo, Yari y Naginata, sin que ello sea una limitación para el desarrollo de otras técnicas de nuestro Bujinkan Budo.

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TEMAS ANUALES Y CICLOS DE TRANSMISION BUJINKAN

© J.M. Collado – Shihan (Enero 2014)

Este esquema ha sido muy difundido últimamente entre los Shihan de la Bujinkan, aun así, dudo mucho que esta interpretación global coincida en todos sus detalles con los verdaderos propósitos de Hatsumi sensei para su sistema de transmisión a lo largo de estos 40 años. Pero al menos puede considerarse una recopilación de las lecciones aprendidas por los que somos sus alumnos.

► (1973 – 1992)    20 AÑOS ENSEÑANZA TEN CHI JIN  (天地人) / NINJUTSU (忍術) – NINPO TAIJUTSU (忍法体術)

● Esencia de las nueve escuelas Bujinkan, presentadas bajo la perspectiva de Togakure Ryu Ninpo.

1973 – 1987  Ten Chi Jin – Ninpo Tai Jutsu – Nin Jutsu.

1988 – TAI JUTSU

1989 – TAI JUTSU

1990 – TAI JUTSU y HANBO

1991 – SABLE y JUTTE

1992 – TAI JUTSU y KUSARI

► (1993 – 1997)  5 AÑOS DE BUDO TAI JUTSU (武道体術 ) – BUJINKAN BUKI

● MA AI – control de la distancia y  DO AI – la angulación, mediante la práctica con armas:

1993– ROKUSHAKU BO JUTSU

1994 – YARI JUTSU

1995 – NAGINATA JUTSU

1996 – BIKEN JUTSU

1997 – JO JUTSU

► (1998 – 2002)  5 AÑOS DE BUDO TAI JUTSU – BUJINKAN KOBUDO RYU HA (武神館 流派)

● 5 formas de combate Bujinkan expresadas a través de los Kobudo Ryu Ha.

1998 –  TAIHEN JUTSU – SHINDEN FUDO RU

1999 –  DAKEN TAIJUTSU – KUKISHINDEN RYU

2000 –  KOPPO JUTSU – KOTO RYU

2001 – KOSSHI JUTSU – GYOKKO RYU

2002 –  JUTAIJUTSU – TAKAGI YOSHIN RYU

► (2003 – 2007)  5 AÑOS DE  KOTEKI RYUDA JUPPO SESSHO HIBUN NO SHIN (虎的 竜打 十方 折衝 碑文の神)

● Estrategia de combate del Tigre y el Dragón (cuando el Tigre ofrece un objetivo, el Dragón ataca). Dos espíritus combativos que establecen sus reglas en las diez direcciones. 虎的 (KO TEKI: tigre – objetivo); 竜打 (RYU DA: dragón – ataque); 十方 (JUPPO: diez direcciones);  折衝 (SESSHO: establecimiento de reglas);  碑文の神 (HIBUN NO SHIN: texto sagrado).

2003 –  SANJIGEN NO SEKAI – El mundo de la tercera dimensión – KUNAI & SHOTO.

2004 –  YUGEN NO SEKAI – El mundo de lo no manifestado- ROPPO KUJI NO BIKEN – KUKISHIN (SABLE).

2005 –  KASUMI NO HO – La niebla que todo lo envuelve – GYOKKO RYU BO JUTSU.

2006 – SHIZEN – La Naturaleza – SHINDEN FUDO RYU

2007 –  KUKI TAISHO – El noveno demonio sonriendo – SABLE  y YOROI KUMI TACHI (KATCHU KUMI TACHI).

► (2008 – 2012)  5 AÑOS DE BUJINKAN HI JO SHIKI (非常識)

● Capacidad especial para percibir las cosas que no pueden ser comprendidas por la lógica del intelecto. Cada persona desarrolla el Ninpo Tai Jutsu de acuerdo con su propia percepción y facultades.

2008 –  TOGAKURE RYU NINPO TAIJUTSU – Anular el proceso de pensamiento para percibir el ataque.

2009 –  SAINO SHINKI KON KI   ó   SAINO KON KI   – La potencialidad conectada con el corazón.

2010 –  ROKKON SHO JO – La felicidad como esencia de la vida – TACHI.

2011 –  KIHON HAPPO – Técnica fundamental – KEN.

2012 –  JIN RYO YO GO – KANAME (Punto esencial de la técnica) – KEN.

► (2013 –….)  ACTUAL

2013  TSUGURI – El sable divino.

● Hatsumi sensei pronto habrá compleado 42 años de su vida como Soke. Su maestro Takamatsu murió cuando él tenía 42 años. Son dos coincidencias que pueden marcar un punto clave en el momento actual de las enseñanzas del Soke y de la propia Bujinkan. Hatsumi reconoce haber completado el final de un ciclo… En la tradición japonesa la cifra 42 tiene una connotación crítica, ya que la pronunciación de  estos dos números (Shi – Ni) transmiten la idea de “morir”.

Otra señal significativa del Soke ha sido que en el año 2013 no se haya celebrado Dakomyosai en Japón, y él sigue insistiendo en que en este ciclo de 42 años se ha transmitido el Budo esencial, para aprender a sobrevivír como seres humanos, de una manera global, sin fronteras.

Desde el año 2003 Hatsumi sensei ha desarrollado sus enseñanzas en la forma Juppo Sessho (十方 折衝), es decir, al nivel más elevado del Budo. Ahora él dice que es el momento de asumir responsabilidades por los Shihan de mayor nivel. La forma (Katachi 形) es la que nos llevará al desarrollo del Kankaku (感覚) es decir: el sentido, la sensación, lo esencial… Es el momento de la experiencia acumulada, fruto de una dedicación exclusiva y continuada.

 

Es decididamente aventurado, tratar de extraer signos concluyentes que puedan mostrarnos la decisión final de nuestro Soke. Personalmente me siento ligado a él… y sólo a él. Y creo que la única manera de seguir fieles a su legado, es continuar desarrollando la tarea que él inició, en silencio y con sinceridad.

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HOKEN (TSURUGI)
Tema Bujinkan Budo para el año 2013

©  Jose M. Collado – Shihan (Enero 2013)

Trataré de comentar esquemáticamente lo que Hatsumi Sensei está proponiendo como tema para el año 2013:

 Sensei últimamente no sugiere tanto el desarrollo concreto de una escuela o arma concreta, como los fundamentos que deben guiar nuestro trabajo en Bujinkan Budo.

Es así que frecuentemente insiste en el término: Kaname (要 – punto fundamental) indicando así la necesidad de buscar la esencia de cada Waza o conjunto de técnicas, tratando de aplicarlo los Henka (variación). Es evidente que sigue invitándonos a investigar, asimilar y mejorar en nuestros planteamientos técnicos.

 Respecto al Waza propuesto en el 2013, y aunque se mantienen Naginata y Yari como sugerencias hecha por él mismo con anterioridad, una vez más vuelve a enfocarse en el sable, pero esta vez desde sus orígenes, sus principios esenciales.

 Desde el pasado Daikomyosai ha mostrado un interés particular por acercarnos a los fundamentos de la tradición filosófica más antigua e identificativa de su país: el Shintoísmo.

La mitología del Kojiki y el Nihon-Shoki, los textos más antiguos de la cultura japonesa, cuenta el nacimiento de la nación, y de los Kami (divinidades shintoístas) que la forjaron. De acuerdo con ese relato, Amaterasu (la divinidad del sol) se escondió en su cueva, porque no quería ver a hermano Susanoo, privando de luz al mundo. La diosa Ama no Uzume colgó un espejo y una joya fuera de la cueva, animando a Amaterasu  a asomarse, y poder ver así su propio reflejo. Absorta por ese brillo, consiguieron animarla a salir  de nuevo. Como disculpa,  Susanoo entregó a Amaterasu, su espada Kusanagi, que había logrado extraer del cuerpo de una serpiente de ocho cabezas  (Yamata-no-Orochi).

Actualmente el Tesoro Imperial de Japón (Sanshu no Jingi), mantiene todavía la tradición de «Los Tres Tesoros Sagrados», que consisten en una espada (Kusanagi), una joya (Yasakani no Magatama) y el espejo (Yata no Kagami). Estar tres joyas representan las tres virtudes esenciales del Japón: el valor (la espada), la sabiduría (el espejo) y la benevolencia (la joya).

 Creo que Hatsumi Sensei ha querido animarnos a desarrollar nuestra técnica esencial de sable,  a través de la búsqueda en los orígenes del mismo, y el enfoque sobre las bases que dieron lugar al Ken tal como lo conocemos actualmente. Es así que una vez más insiste en el trabajo del sable a través de los movimientos, no solo del Katana, sino del Tachi, y comprendiendo las bases procedentes del Ken, la espada recta (con dos filos) de origen chino.

 Su propuesta para el 2013 se basa en el: Hôken 宝剣 (sable sagrado o divino) como base para el trabajo aplicado del Kenpô 剣法 (esgrima de sable: Ken Jutsu) y el desarrollo del: Hô no Kenpô 法の剣法 (combate con sable: Kumi Tachi).

 De esta forma, en el Honbu Dojo ya ha colgado su lema (Motto) para este año:

“Kami Ori Tatara no Hôken Tamarite Tôyô Ashi ara Rokuni Arabaru no Takamatsu Sensei Tamawari”.

Cuya traducción más aproximada, podría ser: «Este es el divino tesoro/espada, que me transmitió Takamatsu para destruir el mal/los demonios, y para crear la unidad y hacer reinar la paz en la Tierra»

 Adicionalmente, Hatsumi sensei nos está insistiendo en el Trabajo de Muto Dori como tema complementario del sable.

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JIN RYO YO GO: KANAME – FUTSU 不通 – KEN
TEMA BUJINKAN BUDO PARA 2012

 © Jose M. Collado (Enero 2012)

Reflexiones sobre el tema Bujinkan Budo para el año 2012.

La oportunidad para progresar a veces aparece de manera misteriosa. Hatsumi Sensei nos ofrece planteamientos filosóficos enraizados en la cultura japonesa, que no siempre son fáciles de asimilar.  Los retos aparecen con cada tema anual sugerido, o en las constantes reflexiones de nuestro Soke.

Esas directrices propuestas cambian a la par que lo hacen nuestras propias vidas, de manera que finalmente la evolución adopta un carácter personalizado, asociado siempre a una línea de referencia (Kotsu 骨) sin verse limitado en ningún momento por posturas inmovilistas. Es así como siempre se trata de propiciar una evolución natural (Shizen自然), en armonía con la personalidad y facultades propias de cada uno. Cada tema propuesto por el Soke, es una vibración que resuena en armonía con nuestras vidas. Es la evolución natural asimilada a nuestra existencia.

El tema sugerido para el año 2012 es Ken (sable) unido a otras consideraciones sobre las que también es preciso reflexionar. Entre ellas, el concepto de Futsu (経津) al que Hatsumi sensei le aplica un significado no solo referido a su traducción académica, que luego se revisará, sino al sonido de su pronunciación, como onomatopeya, similar al que produce un sable al cortar. La eficacia del Katana y el sonido que transmite su movimiento, es una de las asociaciones propuestas por el Soke para meditar en nuestras prácticas de Iai & Ken Jutsu. Es una especie de Koan cuya oculta respuesta debemos encontrar a través del esfuerzo y dedicación desarrollados dentro del Dojo.

Hatsumi sensei hablaba igualmente de un conocimiento adecuado de la base técnica, capaz de respaldar nuestro desarrollo dentro del Budo Bujinkan, asociándolo al término Kaname (要 punto esencial). Es así que se nos sigue insistiendo en el trabajo sobre el Kihon Happo, entendiéndolo desde un punto de vista global (Juppo) que nos permita progresar paralelamente en todos los Jutsu (Ken, Bo, Yari, Naginata, Tanto, Bo, etc.) basándonos siempre en el movimiento corporal (Tai Jutsu 体術).

Centrándonos en el término Futsu, Hatsumi propone distintas aproximaciones, jugando, como es su costumbre, con las diferentes acepciones en japonés correspondientes a una misma fonética. Y es así cómo sugiere la traducción de Futsu (ぶすぶす) como cocinar, entendido en la forma de lograr la consecución de algo a través del esfuerzo, y también Futsu (煮沸 消毒 Shafutsu Shoudoku) como purificar por ebullición, asimilándolo al esfuerzo del Bushi asumiendo las pruebas rigurosas como medio de realizar el personal Shugyo (prueba de valor) para eliminar las partes negativas de nuestra personalidad.

El término que más frecuentemente aparece en el diccionario japonés es el de Futsu (不通) como: cesación, suspensión o parada, que implica la negación a ir y venir, a traspasar. Es posiblemente una invitación a detenerse, reflexionar y poder reiniciar la actividad con energía, una vez que se han afianzado de nuevo los recursos esenciales de referencia. 

 Tradicionalmente, y dentro del ámbito de las Artes Marciales de Japón, es conocida la deidad Futsu Nushi no Mikoto (経 津 主 之 命), del templo Katori Jingu, que se identifica con el valor del Guerrero (Bushi). De igual manera en la mitología de ese país se hace mención a
Futsu no Mitama (布 都 御 魂), la espada divina empuñada por las divinidades sintoístas: Takemikazuchi no Mikoto y Futsunushi no Mikoto. Esta es la espada empuñada por el mítico emperador Jimmu para vencer a sus enemigos.

Otra referencia para la palabra Futsu se encuentra en la denominación: Mafutsu no Kagami (真経 津 の 鏡) que corresponde a la manera en la que también es conocido el espejo sagrado de la tradición japonesa (Yata no Kagami).

Todos los referentes propuestos, esconden de manera deliberada, el verdadero trasfondo de lo que debería ser el motivo principal para nuestros entrenamientos durante este año. Son diferentes formas de acercarnos a un elemento primordial de transformación, diferentes enfoques para nuestra acción, todos ellos ligados a un mismo “Kaname”, punto fundamental de progreso en Bujinkan Budo, cuya temática se presenta de manera insistente a lo largo ya de varios años: KEN (剣 sable).

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